Perfume floral pensado para resaltar la feminidad.
Inspirado en el almizcle egipcio, su composición minimalista envuelve la piel con una sensación profunda de limpieza y frescor puro. Una fragancia refinada y muy femenina, con un carácter intenso a la vez que delicado.
Diseñada para la mujer segura de sí misma, irradia confort y confianza. Obra de Christine Nagel y Francis Kurkdjian, esta esencia causa siempre una impresión duradera.
Notas:
Salida: flor de miel, flor de naranjo, amberlyn y vainilla.
Corazón: almizcle solar, almizcle táctil.
Fondo: maderas táctile.
¡La esencia de la pureza!